REPORTE SOBRE "SI A LA VIDA" y CASA JOSE MARIA
1 de octubre, 2002
y
Estado actual
de los Niños y Adolescentes Residentes durante el Año 1.X.01 a 30.IX.02

En Casa José Maria, nuestro centro en la Isla de Ometepe, el año pasado ha sido caracterizado por gran progreso y estabilidad por parte de los chavalos. En este hogar para ex-callejeros más avanzados en su rehabilitación, la re-incidencia en la droga ha sido mínima, y cada niño y cada adolescente se ha hecho más responsable y más maduro.

La vida cotidiana continúa girando alrededor de la escuela, de trabajo en la finca, de deportes, de las pulseras, de las reuniónes cada noche, y de actividades sociales y culturales.

Un impacto grande este año ha sido la apertura del laboratorio de computación en el proyecto. Incluso los chavalitos empezando a leer y escribir han ensamblado al entusiasmo para aprender cómo utilizar las máquinas. Entre los más grandes por lo menos uno ha cambiado su meta de carrera y ahora desea ser ingeniero de sistema. Por falta de fondos no hemos podido emplear a un profesor regular, pero algunos voluntarios internacionales han llenado este papel de vez en cuando.

En cuanto a la educación, de los 15 residentes al final del año escolar en diciembre de 2001, 14 fueron promovidos al grado siguiente. Mientras que acercamos al final del año escolar 2002 este diciembre, se aparece probable que todos los chavalos (incluyendo el pequeño que no lo logró el año pasado) serán exitosos. (El porcentaje típico de la promoción en Nicaragua es solo unos 70 o 80%.) Los más pequeños (grados 1-3) por la mañana van a la escuela primaria "Rubén Darío" en Altagracia, los más grandes (grados 4-5) por la tarde. Durante la mitad del día cuando los chavalos están en casa, ellos hacen oficios, lavan su ropa, y reciben reforzamiento escolar de nuestro personal.

Como parte del proceso de la rehabilitación, cada noche después de la cena hay una reunión grupal de los chavalos y el personal para resolver conflictos y para platicar sobre cualquier problema que se ha sugerido durante el día.

Las noches de sábado los adolescentes que han salido bien en la evaluación semanal pueden ir a la fiesta pública en el pueblo, acompañada por el educador Santiago, allá demuestran sus pasos más últimos de la danza y mezclan socialmente con otros chavalos y adultos jóvenes.

Todos participan activamente en el trabajo de la finca. Siembran, limpian y cosechan 10 manzanas [7 hectáreas] de plátanos, un trabajo que produjo US$ 2500 neto para el proyecto la temporada pasada. Apoyan la construcción de nuevos edificios, haciendo trabajo del sitio, acarreando materiales, lijando y pintando. Plantan árboles frutales, mantienen los caminos y limpian la playa pública.

A pesar de todas estas actividades, los chavalos todavía encuentran tiempo para hacer magnificas pulseras, de los cuales se han elevado la calidad y la producción otra vez este año. Ganan el dinero suelto para los bocados, y varios de ellos ahorran sus reales para comprar zapatos y pantalones más de moda que la ropa donada que reciben a través del proyecto. La reventa de los pulseras por amigos en diversas partes del mundo produce unos cuatro mil dólares para el proyecto cada año.

Veinte tres niños eran residentes permanentes durante por lo menos parte del período de doce meses que terminó el 30 de septiembre. De ellos, 14 (el 61%) siguen como residentes, 7 (el 30%) se han reintegrado a sus familias, y dos (9%) ha salido del centro después de no poder adaptarse a las normas básicas del comportamiento.

Entre los problemas que "Sí a la Vida" ha encontrado este año:

Inestabilidad severa y una actitud empeorada entre los chavalos que todavía están en las calles de Managua, debida en parte a algunos otros proyectos que intenten atraer a niños a sus programas con regalos de alimentos y ropa, y con actividades recreativas en la calle. Esta metodología, aunque bienintencionada, sirve para hacer más fácil, más cómoda y más divertida la vida en la calle, para orientarles a la satisfacción a corto plazo en vez de la recuperación a largo plazo, y para hacerles más manipulante y exigente. "Sí a la Vida" mantiene su política de convencer al chavalo que cambie su vida suplicando a su conciencia y a sus mejores intereses, creyendo fuertemente que el cambio verdadero es lo interno.

Dificultades después de la reintegración familiar. Aunque muchos chavalos se reintegran a sus familias sanos y libres de la droga, se ponen en riesgo por los ambientes familiares no-soportantes, por la desintegración generalizada de la sociedad (pandillas, violencia, robo y desempleo) y por la extrema pobreza. Algunos dejan la escuela para trabajar, o forman relaciones negativas con otros chavalos de sus barrios. Unos pocos hasta regresan a la droga o a la calle.

Una lucha financiera constante, mientras que enfrentamos la nueva realidad de financiamiento más apretado después de los acontecimientos del 11de septiembre y después de un cambio de perfil por un grupo importante de cooperación. Por la carencia de fondos la Junta Directiva ha tenido que congelar la contratación de nuevos empleados, y no hemos podido rellenar posiciones importantes del personal en Managua y la Isla. También, el trabajo de la Oficina Jurídica se ha acortado. Por el lado positivo, el proyecto en la Isla de Ometepe, a través de la producción de plátano y de pulsera, ahora produce más de 20% de su presupuesto anual.

A pesar de dificultades, el gran milagro de salvar vidas humanas sigue adelante. En realidad, éste no es ningún milagro, sino el resultado de un enorme triple esfuerzo basado en la dedicación y el trabajo duro –

Primero, por los chavalos mismos. En una edad tierna de la cual en otras partes del mundo los niños ocupan los juguetes y la televisión, estos niños dejan voluntariamente las calles y pasan por una lucha larga y dolorosa para cambiarse y aprender como ser parte de la sociedad.

Segundo, por parte del magnifico equipo de "Sí a la Vida". A pesar de baja remuneración y trabajo difícil y a veces frustrante, se dedican a ayudar a estos chavalos a realizar su potencial humano para convertirse en ser miembros útiles y productivos de la sociedad nicaragüense.

Y tercero, por los muchos amigos y los partidarios de "Sí a la Vida" por todo el mundo. Con compasión y amor han elegido compartir su buena fortuna con estos niños, haciendo este trabajo financieramente posible y en una manera pequeña pero vital ayudando a crear un mundo mejor para todos nosotros.

Les saludo a todos por un trabajo bien hecho.

Jonathan Roise, Coordinador